Noviembre siempre se siente como un mes distinto. En el ecosistema emprendedor es cuando el movimiento se intensifica: conferencias, ferias, festivales y pitch days llenan la agenda en toda la región. Desde el Chile Tech Week y el ETM en Chile, hasta el Desafío Kunza en Perú o Andina Pack en Colombia, los espacios para mostrar lo que se construye son cada vez más y con mayor visibilidad.
Y probablemente ya te pasó: vas a un evento (sí, a nosotros también nos tocó ayer), tienes que explicar tu solución y, de pronto, nada calza.
Tu pitch no fluye, el ambiente no ayuda y te cuesta resumir tu mensaje para una conversación de networking. Terminas perdiendo la oportunidad de conectar con un cliente, un inversionista o un potencial aliado… simplemente porque no lograste transmitir bien lo que haces.
En medio de ese momento complejo donde intentar generar relaciones se vuelve más difícil, la pregunta clave sigue siendo la misma:
¿cómo contar lo que haces de una forma clara, estratégica y recordable?
La narrativa importa (mucho más de lo que parece)
Aparecer en un gran evento no basta. Muchos proyectos valiosos se pierden entre explicaciones complejas, conceptos densos o discursos demasiado largos. Hablar claro, en cambio, te convierte en una verdadera ventaja competitiva. No porque simplifiques las ideas, sino porque las vuelves accesibles.
En América Latina, las startups se consolidan y la recuperación económica está trayendo un nuevo ciclo de inversión. Esto incluye fondos que operan desde la región y también inversionistas ángeles clave en etapas tempranas, que suelen buscar claridad, foco, potencial de crecimiento y fundadores capaces de comunicar bien su visión.
Ahí es donde la forma en que cuentas tu historia se transforma en una herramienta de venta y posicionamiento.
La comunicación clara no es hablar poco: es saber priorizar
En un evento, en promedio, te atienden durante minutos, a veces incluso segundos. Por eso el desafío no es llenar con información, sino elegir lo que realmente importa. No importa si hablas frente a un inversionista, un periodista o un aliado potencial: todos valoran la sensación de estar entendiendo algo real y de que logres empatizar con quien te escucha.
Noviembre es un buen momento para ajustar esa narrativa. Los eventos que se vienen estos meses son una gran vitrina, pero también exigen preparación.
Consejos prácticos para afinar tu mensaje
(con base respaldada por más de 6 años trabajando con founders LATAM)
- Prioriza una sola idea central por intervención
En cada conversación deja un mensaje claro: qué resuelves y para quién. Todo lo demás es accesorio. - Explica como si fuera para un niño
Los inversionistas y los ángeles revisan decenas de proyectos al día. La claridad no es simpleza, es eficiencia. - Aterriza tu tracción con datos verificables y social proof
No “estamos creciendo mucho”, si no “aumentamos 30% mensual en usuarios activos desde agosto”.
Tenemos notas en Diario Financiero (Chile), El Economista (México), Gestión (Perú) y Portafolio (Colombia), medios que ya han abordado esta problemática. - Incluye el por qué ahora
Los ángeles quieren entender por qué tu solución es relevante en este momento del mercado. - Ensaya tu pitch conversado, no memorizado
Los mejores encuentros no suenan a presentación, sino a conversación.
En PRenseable lo vemos cada semana
Muchas startups creen que una historia bien contada busca convencer. No es así. Una buena historia conecta. Cuando las ideas se explican con claridad, el valor deja de ser una promesa y empieza a sentirse real.
Y cuando eso ocurre, comunicar deja de ser estrés y se transforma en un activo estratégico.
Si ves en algún evento a Hans, Edu, Diego, Jenni, Cami, Manu o a cualquiera del equipo con poleras rosadas, ven a saludarnos. Lo que más nos inspira es escuchar ideas y proyectos que están cambiando el mundo.
Por: María Angélica González / Periodista





