Comunicación transmediática: el nuevo concepto del marketing 2026

Hay conceptos que no llegan con ruido, sino con desgaste. La comunicación transmediática apareció cuando el “posteo perfecto” dejó de convertir, cuando la ruta se volvió una trampa y cuando las marcas entendieron –un poco tarde– que la gente ya no vive en un solo canal. Vive saltando.

En 2026, comunicar no es estar en todas partes, es existir con sentido en cada una. Y eso cambia todo. Hoy una persona puede descubrir una marca en TikTok, validarla en Google, entenderla en un newsletter, confiar en ella por un podcast y finalmente comprar desde un WhatsApp. No es un viaje lineal. Es un mapa fragmentado, emocional y muchas veces caótico. Ahí es donde entra la comunicación transmediática, pero no como estrategia “elegante”, sino como respuesta a una realidad que ya está pasando.

De adaptar mensajes a expandir relatos con propósito

La diferencia con el marketing tradicional es simple, pero incómoda. Antes se adaptaba un mensaje a distintos formatos. Hoy se construye un relato vivo, que se expande, se transforma y se completa en múltiples plataformas. De esta manera, cada punto de contacto suma una capa distinta de la historia que se quiere contar. Y ojo, esto no se refiere a generar  “más contenido”, sino a lograr una mejor continuidad. 

En Chile, al igual que en Latinoamérica, el acceso, la atención y la confianza funcionan distinto. Según el último reporte de We Are Social y Meltwater, el usuario chileno es uno de los más hiperconectados del mundo, con una penetración de internet que ya roza el 95% de la población. Pero estar conectado no solo significa estar escuchando y el impacto no está en gritar más fuerte, sino en aparecer mejor.

Las marcas que están entendiendo esto no se obsesionan con el alcance, sino con la coherencia. Saben que un hilo en X no cumple la misma función que una nota en un medio, ni que un reel reemplaza una conversación directa. Cada pieza cumple un rol distinto dentro de un mismo ecosistema narrativo.

Un cable a tierra para sostenerse en el tiempo

En 2026, la comunicación transmediática también será una cuestión de empatía. De entender en qué momento está la audiencia, qué necesita y qué no. Por eso, no es lo mismo informar que acompañar. No es lo mismo vender que construir confianza. Y no todo canal sirve para todo mensaje.

Este nuevo marketing no promete viralidad inmediata, promete algo más difícil: presencia sostenida. Marcas que se sienten cercanas aunque no estén empujando una oferta. Relatos que se entienden aunque se consuman por partes. Mensajes que no dependen del algoritmo del día. Comunicar así exige soltar el control y aceptar que la historia no se cuenta completa en un solo lugar. Que el usuario entra y sale cuando quiere. Y que, si vuelve, es porque algo conectó.

En resumen, la comunicación transmediática en 2026 es una estrategia sofisticada que fusiona tecnología, narrativa y participación, creando universos de marca ricos y conectados para audiencias que buscan autenticidad y experiencias significativas. 

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